Bionaute, la biotecnológica chilena especializada en RNA de interferencia, transformó la forma de crear soluciones biológicas para la agricultura y, de la mano de Morris & Opazo usando la tecnología de AWS, escaló su plataforma de inteligencia artificial para llevar esa tecnología mucho más allá del campo. En apenas tres años pasó de una molécula a diez —hoy traducidas en cinco productos— y comenzó a expandirse hacia la salud humana, la acuicultura y la cosmética.
El reto: crear moléculas donde la industria tarda una década
Desarrollar un producto de protección de cultivos es, tradicionalmente, lento y costoso: puede tomar cerca de doce años, exige evaluar una molécula entre unas 150.000 y superar los US$300 millones de inversión para lograr un solo producto. Bionaute nació para cambiar esa ecuación con un enfoque propio: no descubrir soluciones biológicas, sino diseñarlas. Como explica Mateo Carvajal Piña, Chief Science Officer & Co-Founder, “nuestra esencia no es descubrir soluciones biológicas, sino crear soluciones biológicas”.
Su método parte en el campo: muestrea patógenos directamente en las zonas donde ya hay resistencia y casos difíciles de tratar, los adapta en laboratorio para trabajarlos de forma reproducible, estudia su ciclo biológico e identifica los blancos moleculares precisos para interferir la infección. Así aborda plagas como Botrytis cinerea, Penicillium expansum y Planococcus —los chanchitos blancos—, además de las malezas resistentes al glifosato. Pero escalar ese modelo —correr grandes volúmenes de datos y entrenar modelos de IA— requería una infraestructura cloud que su equipo, formado por biólogos computacionales, no dominaba.
La solución: infraestructura y acompañamiento sobre AWS
Junto a Morris & Opazo, Bionaute montó sobre AWS la infraestructura necesaria para procesar grandes volúmenes de datos y entrenar sus modelos, resolviendo en pocos meses los cuellos de botella que frenaban el proyecto. La clave fue combinar cercanía y expertiz. “Siempre están a un mensaje de distancia”, describe Francisco Jara Montecinos, CTO & Co-Founder de Bionaute quien subraya que el acompañamiento por sí solo no basta: “acompañamiento sin experiencia y expertiz no funciona”. Morris & Opazo aportó el dominio de la nube y la inteligencia artificial mientras aprendía la complejidad biológica del negocio, para implementar algo completamente nuevo.
Los resultados: de una molécula a nuevos mercados
Con su plataforma escalando en la nube, Bionaute pasó de una a diez moléculas, hoy convertidas en varios productos —un insecticida, un herbicida para malezas resistentes al glifosato, una línea de fungicidas y un bioestimulante para la inmunidad vegetal—, con una efectividad probada en campo de entre 30% y 80% por sobre las alternativas químicas y biológicas del mercado. Su primer producto, Botrichil, es un biofungicida para el control de Botrytis cinerea en cultivos de alto valor.
En Perú y Ecuador su tecnología redujo cerca de un 50% el daño en plantaciones, y hoy se prueba en México, Perú y Chile. Ese potencial le valió el reconocimiento AWS Game Changers a nivel global. Para su CEO, Juan Varas Godoy, el foco es claro “lo más importante no son los números, sino dónde están impactando nuestras soluciones”.
Una proyección global
Desde su base en la incubadora StartLab, en Chile, Bionaute ha construido una tracción que trasciende fronteras: su equipo ha viajado a México, Philadelphia, Boston y Nueva York generando conexiones con potenciales partners, y ya trabaja junto a una empresa en México para posicionar sus productos en el mercado internacional, con la mirada puesta en China y Estados Unidos. Lo que comenzó como una idea de tres jóvenes en la universidad, es hoy un equipo de 10 personas que asumen un destacado rol en áreas técnica, comercial e I+D.
El futuro: del campo a la salud humana
La misma plataforma que genera hoy protección contra plagas agrícolas, también desarrolla soluciones para la salud humana, como explican a propósito de su participación en un tratamiento para el cáncer de mama triple negativo. Además de acuicultura, cosmética y animal health, la ambición de Bionaute es que el RNA se convierta en un estándar transversal: “estamos trabajando para que el RNA sea la molécula del futuro”, afirma Francisco. «Con una base tecnológica escalable sobre AWS, esa visión deja de ser una aspiración de laboratorio para volverse una plataforma lista para crecer»
Morris & Opazo y AWS: Un acompañamiento que respalda cada proyecto
Lo que Bionaute experimentó no es casual: es la forma de trabajar de Morris & Opazo, el primer AWS Premier Tier Services Partner nacido en Chile, el nivel más alto dentro de la red global de partners de Amazon Web Services. Ese acompañamiento cercano se apoya en competencias validadas por AWS —como Data & Analytics, en la que fue el primer partner en obtenerla en Latinoamérica, además de Generative AI, Financial Services, Cloud Operations e IoT—, que le permiten sostener proyectos tan exigentes y nuevos como el de una plataforma de RNA. Detrás hay una trayectoria de más de 1.000 clientes y más de 1.500 proyectos ejecutados, pero lo que Bionaute valora no son las cifras, sino tener a su lado un equipo que entiende su negocio y convierte la tecnología en resultados concretos.
Conversemos
La tecnología solo genera valor cuando se traduce en resultados. Si su organización está escalando proyectos de datos, inteligencia artificial o modernización sobre AWS, Morris & Opazo puede ayudarle a construir la base y la estrategia para lograrlo. Hablemos de su proyecto.